SAN MIGUEL DE ALLENDE

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CÓMO PIXAR SE ENAMORÓ DE MÉXICO EN SU NUEVA PELÍCULA

El Día de Muertos, una de las tradiciones más importantes y características de México que enamora a cada persona que logra adentrarse en esta celebración, por ejemplo, Pixar.

COCO, el más reciente proyecto de este gigante de la cinematografía, cuenta la historia de un adolescente de 12 años, Miguel, quien tiene como sueño convertirse en un músico exitoso, pese a que su familia no está de acuerdo con ello, ya que creen que han sido maldecidos por la música, pues el tatarabuelo abandonó a su familia para perseguir sus sueños de cantante.

 

El deseo de Miguel surge por su admiración al cantante fallecido Ernesto de la Cruz, por lo que Miguel decide ir a la tumba de este para tomar prestada su guitarra y participar en un concurso, donde demostrará y buscará convencer a su familia sobre su pasión por la música, pero en ese transcurso las cosas se complican y Miguel ingresa al Reino de los Muertos.

 

Esta película comenzó a desarrollarse en el año 2012, por lo cual ha sido una de las películas que ha llevado más tiempo en terminarse por la investigación detallada que exigía . La dirección corrió a cargo de Lee Unkrich, quien también estuvo al frente de varias de películas más taquilleras del estudio como Toy Story 3 (ganadora del Oscar en 2010), Monsters Inc. y Buscando a Nemo. Unkrich trabajó de la mano con el mexicano Adrián Molina en la co-dirección para lograr perfecta sincronía.

 

Esta es la primera vez que Pixar cuenta una historia anclada a una cultura en particular, por lo que cada detalle era de extrema importancia. Para darle un enfoque aún mas íntimo desde su creación, decidieron que la mayoría del elenco y los participantes de la producción fueran de origen latino; por ejemplo,  Gael García prestó para darle vida a Héctor, el acompañante del protagonista en su travesía en el mundo de los muertos, en inglés y en español acompañado de grandes estrellas mexicanas como Anthony González, Benjamín Bratt, Reneé Victor, Sofía Espinosa, Xavier López “Chabelo”, Cecilia Suárez, Ofelia Medina, el monero Trino, Victor Trujillo “Brozo”, Elena Poniatowska y Ana de la Reguera, entre otros.

La música constituye una parte esencial de la película, en la cual se incorporan distintos géneros musicales mexicanos como el huapango, el son jarocho, rancheras y baladas inspiradas en clásicos del cine de oro de nuestro país. Para lograr el resultado esperado, participaron grupos como Bronco, Marco Antonio Solís, Grupo Mono Blanco, Celso Duarte, Banda Tierra Mojada, Sergio Arau y Alex Lora por mencionar algunos.

 

Las locaciones donde se desarrolla la historia están inspiradas principalmente en Michoacán, Oaxaca y Guanajuato, cuya arquitectura y gama de colores inspiraron gran parte del mundo de los muertos y Santa Cecilia, el pueblo donde vive Miguel y su familia.

 

Para esta animación también se estudió con detenimiento a varios muralistas mexicanos como Diego Rivera, José Clemente Orozco, Rufino Tamayo y David Alfaro Siquerios, en quienes se inspiraron para incorporar algunos elementos en la producción. A su vez, diversos personajes históricos se ven reflejados en la pantalla e incluso inspiran a algunos de los personajes más importantes; por ejemplo, Ernesto de la Cruz está inspirado en Jorge Negrete, Pedro Infante y Javier Solís.

 

Para llenar aún más de vida este proyecto, se incluyeron diversos factores que complementaron a la perfección esta representación de nuestra cultura como los xoloitzcuintles y los alebrijes, y aunque estos últimos no tienen relación directa con el Día de Muertos quisieron personificarse como guías espirituales.

 

 

Sin duda con esta representación de nuestras raíces, Disney ha logrado tocar hasta la fibra más sensible de nuestro ser, resaltando temas que hacen vibrar a cualquier mexicano: el amor a la familia, los antojitos y nuestra envidiable gastronomía, la majestuosa arquitectura de nuestros pueblos, el placer de escuchar nuestra música tradicional, nuestros por siempre recordados artistas del cine de oro, la temible chancla de la abuela y, sobre todo, el vívido recuerdo de aquellos que se fueron pero quedarán por siempre en nuestros corazones.

Gracias Pixar, por honrar a México y sus tradiciones y recordarnos con unas cuántas lágrimas que, como dijera Isabel Allende, la gente sólo muere cuando la olvidan.

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